miércoles, 14 de noviembre de 2012

PASAPORTE AL ÉXITO


PASAPORTE AL ÉXITO

Las investigaciones actuales se centran en aquellas mentiras en las que, literalmente, se dicen cosas que no son ciertas. Pero nuestro fetichismo va más allá: también mentimos por omisión y con otros giros muy sutiles. Mentimos en otras muchas formas no verbales: usamos maquillaje, artículos para el cabello, cirugía cosmética, ropa y otras formas de adornos y fragancias, para disfrazar nuestra verdadera apariencia y nuestro olor corporal. Lloramos lágrimas de cocodrilo, fingimos orgasmos y decimos frases falsas, como «que tengas bonito día». Además, la mentira verbal es sólo una de las muchas formas de mentir.

Pero la pregunta es: ¿por qué mentimos? Y su respuesta es: porque funciona. Los Homo sapiens que fueron mejores para mentir obtuvieron ventaja sobre otros en la implacable lucha para el éxito reproductivo. Como humanos, debemos acoplarnos a un sistema social determinado para alcanzar el éxito, y nuestra mejor arma es destacar, diferenciarnos; mentir ayuda en esa tarea. Y mentirnos a nosotros mismos —un talento construido por nuestra mente— nos ayuda a aceptar este comportamiento fraudulento; pero si esta verdad le incomoda, querido lector, quizá esté más tranquilo al saber que no somos la única especie que miente.

3 comentarios:

  1. "que tengas un lindo día" creo que lo hacemos inconcientemente

    ResponderEliminar
  2. si es cierto incluso todo lo que usamos por costumbres sociales es una mentira y es muy malo que sea una de las llaves al éxito

    ResponderEliminar